El otro día miraba "PuntoDoc" y estaban mostrando los trabajos de las personas en el cementerio de la Chacarita.
Fue el turno del señor que maneja la camioneta que transporta a la gente que va a visitar las tumbas de sus seres queridos. Entre esas personas estaba un señor que iba a ver a su mujer que había fallecido en Navidad del año pasado. Él comentó que iba a visitar su tumba cada miércoles y que contaba los días que habían transcurrido desde que ella había cruzado el umbral. También dijo que habían estado más de cuarenta años juntos y que ella había sido su compañera. Y agregó que no creía que hubiera lugar para otra mujer en su vida.
Entonces me dí cuenta de que hay gente que se enamora para toda la vida, que hay gente que no puede seguir sin su compañero.
Lo que no puedo llegar a comprender es por qué algunos sí lo viven y otros solo sueñan con ello.